‘Metrocríticas’

31/7/13 - 11:06 PM /

Jesús Simmons

Para nadie es un secreto que el servicio que brinda a sus usuarios la empresa Mi Bus, operadora del metrobús, no es el mejor. Sin embargo, los reporteros de un noticiero de la mañana todos los días reportan que los usuarios se quejan, que el servicio no mejora, bla, bla, bla, pareciera que en Panamá no hay más noticias. La verdad, no lo veo tan malo como ellos lo exponen a diario, porque desde hace una semana ando en metrobús y no me ha ido tan mal.

No obstante, esto no es solo responsabilidad de la empresa, ya que los usuarios también tienen que poner de su parte y no quejarse por todo.

El otro día iba en un metrobús y una jovencita que iba sentada en el área para discapacitados y embarazadas tenía los pies levantados y puestos sobre uno de los asientos, mínimo estaba en la sala de su casa. En otro dejaron un cartucho con las pepas de la ensalada de mangos que se comieron. Ni hablar de las bancas rayadas que he visto, ponen sus nombres, el de los novios y cuanta cosa se les ocurre.

Otros se hacen los vivos y abordan el bus por la puerta trasera para no pagar el pasaje y encima reniegan si el operador no se detiene donde ellos quieren.

Así, sí no; hay que entender que si queremos un bus de primer mundo debemos cambiar la mentalidad de diablo rojo que tenemos, porque el metrobús no es para dejar nuestra basura, rayar los asientos o que se detenga al frente de nuestras casas o trabajos. Tampoco para robarse los martillos para romper las ventanas en cualquier emergencia, menos para llevarse los extintores.

Si queremos un buen servicio es hora de que también pongamos de nuestra parte y seamos pasajeros de primer mundo. Cuando eso pase, si el servicio no mejora, podremos exigir con toda razón.