autoridades de seguridad de Panamá y Costa Rica coordinan lo que será la llegada de personas de todas partes del mundo que participarán
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Miércoles 31 de enero de 2018 02:45 PM
El sector de Paso Canoas, en la provincia de Chiriquí, área fronteriza entre Panamá y Costa Rica, será uno de los principales puntos a nivel​ de todo el país, donde se dará la entrada de más de 250,000 personas para participar de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a realizarse en enero del 2019.
 
Durante una reunión, autoridades de seguridad de Panamá y Costa Rica coordinan lo que será la llegada de personas de todas partes del mundo que participarán de este importante evento. 
 
Josué Pilides, diacono de la JMJ, explicó que la provincia de Chiriquí, será uno de los puntos, donde miles de peregrinos ingresaran a Panamá para participar del evento y principalmente, debido a que esta la frontera entre Panamá y Costa Rica, tomando en cuenta que será en Soloy, en la comarca Ngäbe Buglé, donde se realizara el encuentro de jóvenes indígenas.
 
 
“Hasta ahora se ha confirmado la visita de 3, 000 jóvenes para el encuentro indígena en Soloy, pero no descartamos que la cifra aumente, ya que no solo hablamos de peregrinos, sino también de visitantes”, señaló el diacono.
 
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Uno de los temas principales a tocar en la reunión fue la salud de los visitantes; el jefe de la zona de Paso Canoas, Alcibíades Batista González, señaló que una gran preocupación que actualmente presentan es que en un solo fin de  semana tendrán la visita de unos 30 mil peregrinos y visitantes, hace falta que se supla de personal y equipos médicos a la provincia.
 
El Servicio Nacional de Fronteras a través del comisionado Armando González,  coordina con estamentos de la fuerza pública del hermano país de Costa Rica, redoblar la seguridad en el cordón fronterizo, ante la JMJ.
 
José Cruz, jefe de la fuerza pública de Paso Canoas de Costa Rica, destacó que se debe  aumentar la capacidad a nivel  tecnológico y de talento humano, para que la sonrisa en el peregrino sea permanente,  pero también en el turista,  trabajando en una forma interinstitucional y disciplinaria, ya que están ante una cuenta regresiva para el evento.
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