Aunque no es nada barato decorar la calle de Navidad, para los moradores de la Calle del Agua, el espíritu navideño es lo que los motiva
La Calle del Agua, una tradición bastante costosa para sus residentes. Foto: Jesús Simmons
Moradores tienen 20 años decorando la Calle del Agua. Foto: Jesús Simmons
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Lunes 25 de diciembre de 2017 04:30 PM
La llegada del mes de diciembre es sinónimo de Navidad, una época maravillosa que los panameños disfrutan de muchas maneras.
 
Una de estas,  es adornando casas o calles completas, sin embargo esta tradición se ha ido perdiendo poco a poco. En los años 80, una de las vías más famosas por sus decoraciones navideñas fue la Calle 66 San Francisco, conocida por todos los que la visitaban como la Calle Belén. A pesar de su fama las decoraciones fueron decayendo hasta que sus moradores dejaron de poner luces, Santa Claus, renos, trineos, entre otros artículos navideños.
 
Luego en la década de los 90 una nueva atracción nació para Navidad, pues los moradores de Villa Lucre comenzaron a decorar sus casas y las calles de la barriada con muchas luces y adornos navideños. Como ocurrió con la Calle Belén en San Francisco, la gente comenzó a visitar Villa Lucre para ver los adornos y tomarse fotos.
 
Sin embargo con el pasar de los años la euforía de los residentes de Villa Lucre disminuyó y con ello las casas dejaron de verse espectacurales en el mes de diciembre y la tradición se acabó.
Calle del Agua, la diferencia
Al contrario de lo que ha ocurrido en la ciudad capital, en La Chorrera, específicamente en la Calle del Agua, los moradores hace 20 años la decoran para Navidad. Es tal la cantidad de luces y adornos que instalan en esta via, que atraen a muchos visitantes todos los años.
 
Yadira Barría, presidenta del Comité de la Calle del Agua, explicó que este año cumplen 20 años arreglando su avenida.
 
Expresó que hace 20 años la señora Lina y el señor Lara iniciaron esta linda tradición, que gusta mucho a quienes lo visitan.
Según Barría, no es fácil mantener esta tradición porque son pocos los que cooperan y la inversión es muy grande, ya que solo en luz pagan más de $1,000.00 por 22 días que mantienen la calle iluminada.
 
A pesar de todos los sacrificios, a los moradores de la Calle del Agua, la llegada del mes de diciembre es algo muy hermoso, esa ilusión es lo que los motiva a no dejar morir la tradición de decorar su calle, por eso esperan continuar haciéndolo por otros 20 años más.
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