Por: Dr. Iván Antonio Wilson
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Lunes 27 de febrero de 2012 06:54 PM

Introducir alimentos diferentes a la leche (ablactación) es un proceso que debe ser gradual y bajo las indicaciones del pediatra.

El alimento por excelencia en los primeros seis meses de vida es la leche materna, el cual se puede prolongar hasta los dos años de edad.

La ablactación puede ocurrir entre los cuatro y seis meses de edad, preferiblemente a partir de los seis meses para garantizar la lactancia materna exclusiva. Hay que tomar en cuenta factores como la madurez del niño (antecedente de prematuridad, asfixia neonatal, etc), peso del niño y otros.

Debe introducirse un alimento a la vez, de manera que el niño se adapte a cada alimento y la madre pueda reconocer reacciones secundarias si se dan (erupciones, diarrea, vómitos, etc).

El bebé debe adaptarse a los olores, sabores, temperaturas y colores de los distintos alimentos. No se debe abandonar la lactancia materna ni las fórmulas, pues la alimentación es complementaria.

Se debe iniciar con papillas (cereales de arroz, avena), frutas y verduras. Se puede empezar con verduras color naranja (zapallo, zanahoria), ya que son ricos en carotenoides y favorecen el desarrollo visual. Las cantidades varían, se puede empezar con unas cuatro onzas de papilla y aumentar gradualmente en la medida que el niño va creciendo (hacia los nueve meses).

Hacia los siete meses, se puede introducir carne de res, pollo; menestras coladas, ya que son ricos en hierro, evitando así el problema de anemia, frecuente en lactantes a esta edad.

Detalles

Esté atento

Recomendaciones

Es importante que usted evite que el niño ingiera alimentos después de las seis de la tarde.

Antecedentes

La introducción de cítricos, mariscos, huevos y otros alimentos potencialmente alergenizantes, depende de la historia clínica.

Leche entera

La leche entera y productos lácteos se deben introducir a partir del año de edad; se pueden asociar a anemia y otros problemas.

Preparación

No utilice condimentos, no agregue salsas, sal, cubitos, etc., a las sopitas. Su sistema digestivo no está preparado para esto.

Siga intentando

Si el bebé rechaza algún alimento, suspéndalo e intente otra vez en unas semanas. No lo etiquete: “ no come esto o no come aquello”.

Consejos

Se debe variar en la alimentación para evitar que termine rechazando ciertos alimentos repetitivos.

La meta es que al año de edad, el niño tenga una alimentación lo más parecida posible a la del adulto.

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