Con 73 años llenos de vida, al lado de su familia, amigos y hasta cantando, Vicente Fernández reapareció para recibir un homenaje en vida que se le hizo a través de un libro que recopila sus anécdotas y 200 fotografías íntimas y familiares en 144 páginas
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Viernes 29 de noviembre de 2013 10:31 AM
Redacción/Web

Con un traje gris claro y camisa rosa, Vicente Fernández aparece cantando “El rey” entre mariachis; sonríe y hace bromas; se quitó el bigote, lo rodea su familia, se dice agradecido y muestra hasta las puntadas de una reciente operación en la rodilla que aún le duele un poco.

Afirma que nunca sintió miedo de morir porque no le ha hecho mal a nadie, pero espera que se le tomen en cuenta sus buenas obras a la hora que deje esta tierra.

“A cualquier persona se nos arruga cuando tenemos una enfermedad como las que yo he pasado, pero siempre les digo que a la hora que Dios quiera recogerme, porque no soy eterno y no quiero serlo, cuento con el cariño de la gente, con sus oraciones; cuando dije lo del cáncer, me salvó, cuando la trombosis pulmonar, sus oraciones me salvaron; y sobre todo, allá arriba todavía quiere que yo dé lata un ratito aquí en la Tierra”.

Feliz con la noticia de que su hija Alejandra va a casarse en mayo, habló sobre su familia, a la cual agradeció por heredarle el cariño: “Aunque me han pasado cosas muy horribles, yo no me voy de mi país, estaré siempre en México.

“Mi hija, mi mujer y mis tres hijos son mis cinco amigos de toda la vida, y no quiero dejar de resaltar el gran apoyo que mi mujer me dio desde hace 50 años ya y le agradezco con toda el alma el cariño que me ha dado por tantos años... espero me aguantes hasta el último día”.

Pese a que algunos representantes del gobierno de distintas ciudades se le han acercado para que cante, el intérprete de “Acá entre nos” quiere hacerlo en el Zócalo de la ciudad de México.

“Me falta todavía el Zócalo pero este año me tupió, me operaron de un menisco; como que ya me estoy encariñando con los hospitales. Ahorita ya estoy perfectamente bien, tengo unas puntadas (en la pierna) y me las quitan mañana. Fue una cosa de lo más tonta, pero creo que fue el pilón y ya; aliviado ya estoy, pero debo seguir las instrucciones que me da el doctor”.

Contó que el accidente le ocurrió al ir a ver unas vacas en su rancho y, de repente, ya no pudo moverse.
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