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Martes 14 de enero de 2014 11:41 PM
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  • Una cosa es informar sobre una epidemia y otra, muy diferente, usar esa epidemia para hacer ratings.

Quienes hacemos televisión sabemos que usar letras mayúscula y en rojo es una forma de llamar la atención, pero también de alarmar; igual pasa con la musicalización que usemos para un video. Ella pueda incitar: a la preocupación, al miedo, pero también a la tranquilidad. Eso lo sabe, hasta quien produzca el reinado de quien lleva más centavos o papel higiénico en kinder.

En un país donde alarmar por medio de los servicios informativos a cambio de ratings es moda, ver bumpers o marquesinas en los noticiarios con musicalización y efectos de terror tipo producciones de John Williams y titulaciones a mayúscula cerrada y con letras rojas con sangre que dicen cosas como ‘Peligro por el Dengue’, ‘Alerta por el Dengue’, ‘Crisis por el Dengue’, ‘Corran que viene el Dengue’, ‘Auxilio, epidemia de Dengue’, ‘Llegó el Mosquito Asesino’, ‘Huye que te pica el bicho’, ‘Buco Dengue’ o, ‘Y ahora quién podrá defendernos del Dengue’, no debería sorprender a nadie. Esa es nuestra televisión. ¡Cero sorpresas!

Desde que hemos tenido las lamentables muertes por el dengue, algunos informativos en sus piezas sobre el tema, en vez de llamar a la población a la precaución por medio de ellas bien desarrolladas y sustentadas con expertos, se la han pasado llamando al miedo, al terror y, otros, dándole espacio a ‘plequeplequeros’ (de todos los bandos: gobierno y oposición) para hacer politiquería barata con un tema tan delicado. Inclusive, shows de entretenimiento han recurrido a la bajeza de hacer mofa- sketch con un tema que ya lleva 6 muertos. ¡Qué irrespeto! ¡Qué burla! ¡Qué triste!

Telemetro, Nex y TVN han recurrido con este tema en específico a presentarnos periodismo amarillista-light, periodismo tipo ‘ocurrió así’ y eso no se vale. Está bien que debemos como medios llamar la atención de la población, eso está bien, pero hacerlo recurriendo al sensacionalismo barato y ruin, es una desgracia. Es jugar con las emociones y sentimientos de quienes ya han perdido un familiar. Cada vez que presentan esos despachos tan alarmistas, están hiriendo más y más a esos familiares que perdieron un ser querido. Están informando dolor en vez de precaución.

Una cosa es informar sobre una epidemia y otra, muy diferente, usar esa epidemia para hacer ratings disfrazado de información preventiva. Es bueno que se hagan notas de seguimiento, es bueno que se presenten gráficos con medidas de prevención, es bueno que el tema no se deje de presentar hasta crear conciencia, pero la forma de hacerlo no es correcta. No es correcto hacerlo con bumpers alarmistas, crear pánico con la musicalización o escuchar al periodista alarmar con su entonación o texto, no se vale. No se vale que el anchor ponga cara de cólico por menstruación para presentar una noticia porque eso también es incitar a algo: dolor, pena, temor. No es correcto que por cada víctima se corra a exponer el dolor de sus familiares. Ya sabemos que murieron de dengue, ¿por qué exponerlos o vendernos su dolor como noticia? Eso no es serio y el tema sí es serio. Su deber es informar. Punto.

El medio tiene la responsabilidad de informar sin sesgos los hechos. Los informativos deben presentar el número de víctimas y sí, presentar contendido preventivo. Hasta ahí.

En mi caso no sé a qué temerle más, si al mosquito, al mosquito disfrazado de periodista que me está metiendo más miedo o al anchor con cara de picado por el mosquito. ¡Seamos serios!

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