Las autoridades alcaldicias de Panamá y San Miguelito no les piden a sus familiares que los quieran, pero sí que los atiendan.
Por: Jesús Simmons ([email protected])
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Lunes 02 de febrero de 2015 12:00 AM

@jesus06041973

La primera dosis de cocaína y el primer trago de alcohol abren las puertas a un mundo desconocido y del que muchas personas nunca llegan a salir, a tal punto que quedan viviendo en las calles, muchos debajo de los puentes de los distritos de Panamá y San Miguelito.

Uno que fue absorbido por este mundo es a quien llamaremos señor Quiñones, para proteger su identidad, pues a pesar de su condición de indigencia, es un ser humano con derechos.

Él tiene 69 años y desde hace dos vive debajo del puente vehicular que está ubicado diagonal a la estación de combustible Puma, en la entrada de la barriada El Bosque, sobre la avenida Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto).

En esta infraestructura, dos personas más tienen sus residencias, uno es un mecánico a quien todos conocen como “Bin Laden”, el otro es un joven que a simple vista aparenta estar muy enfermo.

“Yo tenía plata y era dueño de taxis, pero cuando caí en las drogas lo perdí todo, mi familia me abandonó”, expresó Quiñones pensativo, luego gritó: “Yo no tengo familia, porque ellos no me quieren”.

En este submundo que es vivir debajo de un puente, Quiñones y sus dos vecinos tienen camas, sillones, improvisan fogones donde cocinan cualquier cosa para alimentarse. Además se bañan y hasta hacen sus necesidades fisiológicas en el montezal.

Yaribel Leudo y Mercedes Miranda, de la Dirección de Desarrollo Social del Municipio de San Miguelito, explicaron que en el Código Administrativo de la República de Panamá se establece desde el artículo 1160 al 1163 la responsabilidad de los parientes de los indigentes de proporcionarles abrigo y alimentación.

Aclararon que si no hay quien los atienda, el artículo 1164 establece esta responsabilidad a casas de refugios, hospitales, asilos de la nación o de los municipios si los hubiere.

Las trabajadoras sociales manifestaron que en los seis meses de administración del Municipio, se han hecho dos operativos de caracterización de casos de profilaxis social de personas en estado de indigencia.

Agregaron que han detectado 10 hombres y 5 mujeres en estado de indigencia y vulnerabilidad, quienes han ubicado sus hogares bajo puentes peatonales y vehiculares.

Manifestó que dentro de los programas que llevará a cabo en los próximos años el Municipio de San Miguelito, buscan la manera de crear un lugar donde los indigentes sean admitidos y puedan recibir atención biosicosocial integral, involucrando a tres instituciones.

Reconocieron que en San Miguelito no existe un estudio del estado de indigencia, sin embargo, viendo que los casos van en aumento, se ha tomado la iniciativa de captar los casos y con un presupuesto que se está elaborando, crear un lugar donde puedan ser acogidos.

En tanto, el Municipio de Panamá lleva adelante un programa llamado Indigencia y Drogodependencia.

Dalys Herrera, coordinadora de este programa, explicó que están realizando operativos cada 15 días, en los que se capta a los indigentes, se les asea, alimenta y traslada a la fundación Remar para iniciar su proceso de rehabilitación.

Indicó que el programa cuenta con tres fases, la primera desintoxicación, la segunda capacitación y por último reinserción en la sociedad.

La alcaldía de panamá graduará a las primeras 15 personas que cumplieron con el programa de rehabilitación.

Indigentes han identificado las autoridades en San Miguelito.

Una de las posibles causas que los lleva a la indigencia es el consumo de drogas.

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