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Miércoles 29 de abril de 2015 12:00 AM

Javier Cardoze, estudiante del colegio José Daniel Crespo, indica que el problema radica en que muchos jóvenes se comportan de esta manera porque no han tenido la experiencia de ese contacto con Dios.

“Aunque sea uno que sienta la presencia de Dios, cuando se dan este tipo de actividades cristianas, es un gran logro”, expresó.

Con el lenguaje juvenil de hoy “Qué xopá”, “tripéalo”, el padre David Cosca le dio un mensaje a los jóvenes azuerenses , les dijo: “santeños y herreranos, digan “No al fracaso”.

Y así fue, después de dos horas de predicación, salían lágrimas en aquellos jóvenes que tenían pena por todos sus resentimientos y angustias que solo ellos conocen, pero con la esperanza de que todo puede cambiar cuando se encuentran con Dios.

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