Por:
Jesús Simmons -
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Miércoles 29 de marzo de 2017 12:00 AM

El cepo está de moda, y a la que quieren poner en él es a la ministra de Educación, Marcela Paredes, al menos es lo que gritaban ayer los padres de familia de la escuela Villa Unida, en Chilibre.

El cepo es un instrumento de madera que inmoviliza a la víctima de pies y manos. Una forma de castigo que se utiliza en la comarca Ngäbe-Buglé.

Y es que el descontento de los padres de familia no es para menos, pues el año pasado, a sus acudidos les impartieron las clases en seis iglesias de la comunidad porque el plantel tenía palomas y fibra de vidrio.

Ayer ellos bloquearon la vía Transístmica frente a la potabilizadora Federico Guardia Conte para exigir la presencia de la ministra.

Pero si Chilibre estaba prendido, en la plaza 5 de Mayo, los profesores, estudiantes, padres de familia y egresados del Instituto José Dolores Moscote marcharon hacia la Presidencia.

La comunidad educativa de este plantel demanda laboratorios y mejores condiciones para la escuela.

Una vez en el Palacio de las Garzas, fueron recibidos por el viceministro de Educación, Carlos Staff, quien expresó que el Moscote vuelve a clases mañana.

Indicó que consensuaron un acuerdo de nueve puntos que serán atendidos por el Meduca.

  • Ibeth Morati, presidenta del Club de Padres de Familia de la escuela Villa Unida, dijo que no quieren módulos.
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