Por:
Yanelis Domínguez -
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Sábado 09 de septiembre de 2017 12:00 AM

Echando una corrida un grupo de estudiantes entra al metro de Panamá, en la estación 5 de Mayo. Ellos, en su vocabulario, aseguran que si no corrían, el tren los dejaba, pues las puertas se cierran muy rápido; ya dentro bajan el tono de voz, al parecer las reglas son muy respetadas.

El mejor amigo de los viajeros es el celular; niños y adultos pegan sus ojos y oídos a este artefacto, con la esperanza de hacer ameno el recorrido.

Si hay policías, los abuelitos, mujeres con niños y demás no tienen que hablar, ya que los usuarios se levantan como resortes de los puestos para cederlos.

En un vagón más adelante y llegando a la estación de Vía Argentina, la historia es diferente, pues una abuela hace un rosario de palabras para que le den un puesto.

Algunos pasajeros en plena juventud se hacen los locos, ya que se ponen los audífonos como excusa de que no la escuchan.

Venezolanos y colombianos usan mucho el metro, entre cuatro a cinco se suben por viaje, pero el panameño después de tantos años no se acostumbra a su presencia, pues cada vez que escuchan hablar a uno, pelan los ojos y hacen muecas de hastío.

Por otro lado, hay quienes no pierden la oportunidad de tomarse una selfie sola o en grupo en el metro.

En tanto, la madre de una niña de unos tres años no quiere ir parada y mide fuerzas con su bebé para que no se levante del asiento, por lo que el "berrinche" dura hasta la estación Fernández de Córdoba.

El botón para abrir la puerta del vagón parece sufrir, ya que muchos desconocen que deben esperar que esté en verde para tocarlo. A veces, aunque no lo toquen, las puertas se abren, pero le dan tan fuerte que el foquito no deja de parpadear.

Bajando en la estación 12 de Octubre, el panorama cambia, parece un mercado, siempre está llena de estudiantes y otros que se quedan allí esperando algo o a alguien, por varios minutos. Además, pelean por usar los elevadores que deben ser exclusivos para embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad.


La Línea 1 del Metro de Panamá realiza la construcción de un viaducto de cableado que conectará con una subestación eléctrica de la Autoridad del Canal de Panamá ACP.
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