"Te deseo lo mejor de este mundo y que pronto tomes el camino que un día te hizo pertenecer al grupo de mis mejores amigos".
"Pese al encierro, hoy me enorgullezco al sentir como estas cosas  no me hacen odiarte".
"Pese al encierro, hoy me enorgullezco al sentir como estas cosas no me hacen odiarte".
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Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Martes 03 de abril de 2018 04:45 PM
 
De todos los sentimientos existentes, el perdón va de la mano del amor. Se  pudiera decir que son almas gemelas que deambulan por los duros caminos de la vida repartiendo oportunidades y haciendo que la existencia humana sea más placentera.
 
Siempre recordamos que en las horas en que Jesús fue apedreado, este solo le pedía a su padre el perdón para sus detractores. En la vida hay que acariciar la idea de que siempre debe haber segundas oportunidades. Es por eso que con el perdón, en el alma del que lo brinda existe bondad, humildad, tolerancia, comprensión y otras tantas cualidades que sujetan tan noble proceder. Siempre en el alma del que recibe debe haber  agradecimiento, alegría, sinceridad y un alto grado de reconocimiento por lo que se perdona.
 
Hoy solamente soy capaz de albergar este noble sentimiento hacia ti, Juan Carlos, y hoy te confieso  que no existe rencor ni odios ni malas intenciones hacia ti. Mi pensamiento se viste  de gala humanitaria tratando de aumentar la dosis, día a día, para que entiendas  que no han sido posibles las ausencias  con las tristezas, el desánimo, el hambre y las incómodas situaciones de vida, igual que la irreparable pérdida de tiempo, las heridas psicológicas, el hostigamiento continuo a mi familia, negocios, copartidarios y seres queridos, a mis ideales, pero sobre todo a mi Panamá  maltrecha. Pese al encierro, hoy me enorgullezco al sentir como estas cosas  no me hacen odiarte.
 
Hay buenas intenciones
Hoy tengo paz al sentirme limpio de corazón y  sosiego al pagar una deuda saldada. Por eso te deseo lo mejor de este mundo y que pronto tomes el camino que un día te hizo pertenecer al grupo de mis mejores amigos. Aunque no lo creas, aquí estaré esperándote con la  más firme convicción de que nada de lo aquí expresado contiene ninguna cortina de hipocresía o de cepillería. Ojalá que tu inteligencia te ayude a reflexionar  y también sepas perdonar a todos los otros que igual se sienten ofendidos.
 
La sabiduría reside en saber cuál merece ser probada y cuál es negativa. Ahora es tu elección, si perdonas u odias.
 
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