La vida de la exactriz dará un giro de 180 grados. Entre actividades benéficas, aceptación y no hablar más de la cuenta.
Meghan Markle. / Foto: Archivo
Meghan Markle. / Foto: Archivo
ETIQUETAS:
Domingo 13 de mayo de 2018 10:00 AM
La vida de Meghan Markle cambiará a partir de la próxima semana y también cambiarán sus responsabilidades, por eso aquí te decimos lo que deberá hacer y dejar de hacer cuando se convierta en la duquesa de Sussex, cuando se case con el príncipe Harry, hijo menor de Diana de Gales.
 
Actividades benéficas 
Pertenecer a la realeza británica es un trabajo de tiempo completo. Los miembros de la familia real están considerados funcionarios públicos e invierten la mayor parte de su tiempo en actividades benéficas. Meghan, de 36 años, tiene experiencia en este campo por su labor como embajadora de las Naciones Unidas (ONU) a favor de las mujeres y de World Vision, cargos a los que renunciará para asumir sus responsabilidades oficiales. Después de su boda, Markle se convertirá en patrona de la Royal Foundation, la organización benéfica que su prometido gestiona junto con su hermano, el príncipe William, y su esposa Kate.
 
Lee también: Trevi, Valdés, Rubira, Osorio y Porter entrarán al Salón de la Fama
 
En un foro organizado por la fundación, Meghan dio señales de que podría continuar defendiendo las causas de las mujeres. "Siempre escucharán a gente diciendo que hay que ayudar a las mujeres a encontrar su voz", dijo. "Estoy en total desacuerdo con esto porque las mujeres no necesitan encontrar su voz, ya tienen una voz. Necesitan sentirse empoderadas para utilizarla y la gente necesita estar motivada para escucharla", añadió. 
 
Guardar silencio 
El protocolo real establece que, a partir de ahora, Meghan tendrá que ser prudente con sus propias opiniones. Se espera de los miembros de la realeza que se abstengan de expresar en público sus puntos de vista políticos. La reina, incluso, se ganó el sobrenombre de Elizabeth The Silent (Isabel la silenciosa) debido a su habilidad para mantener la boca cerrada constantemente. 
 
En el futuro, Meghan no podrá apoyar públicamente a un candidato político como hizo con Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016. Y tendrá que callarse sobre los sentimientos que le produce Donald Trump, a quien llamó "misógino" y "divisivo" en una entrevista de televisión ese mismo año. 
 
Mira también: La colombiana Karol G critica que se siga denigrando a la mujer en canciones
 
Meghan tampoco podrá mantener su presencia en línea debido a que ninguno de los principales miembros de la familia real tiene cuenta individual en las redes sociales. Las cuentas en Facebook, Twitter e Instagram del Palacio de Kensington, Clarence House y la familia real se gestionan como un único grupo. 
 
La futura duquesa ya empezó a abandonar su presencia en redes sociales poco después de su compromiso. Sus cuentas de Twitter e Instagram fueron borradas de Internet. También cerró "The Tig", un blog en el que mostraba su vida en el mundo del espectáculo con" entrevistas a famosos, críticas y consejos sobre moda y belleza. 
 
Aceptación 
Es cierto que Meghan está haciendo sacrificios, pero las normas reales se han relajado de forma significativa en comparación con el pasado. 
 
El hecho de que Meghan esté divorciada recordó a muchos británicos lo ocurrido con Wallis Simpson, la estadunidense también divorciada con la que se casó el rey Eduardo VIII en los años 30 tras renunciar al trono. 
 
De hecho, en su primera entrevista tras el anuncio de su compromiso, Harry admitió que la pareja aún tenían que mantener "conversaciones sinceras" sobre lo que significa unirse a su familia. 

 

No dejes de leer