"Venga, los taxis pa' onde vayan, los taxis... Santa Librada, El Valle, vengan pa' onde vayan, acá abajo, venga, venga", dice como si utilizara un megáfono para amplificar su voz, en la entrada de la estación del metro de San Isidro, un joven no mayor de 25 años de edad, quien pregona para llamar la atención de los pasajeros.
Su misión es tratar de atraer a los clientes para que los taxis que esperan a un costado de la parada del metrobús puedan llenarse e iniciar su marcha.





