Los panameños se ponen la mano en el corazón y se unen, al igual que otros países, a la ayuda humanitaria para los afectados por el huracán Irma, llevando sus donaciones a las sedes de acopio habilitadas.
Por lo menos, en San Miguelito, la gente se acerca a los voluntarios del centro de acopio para entregar alimentos enlatados, como tuna, sardinas, leche en polvo, entre otros. Mientras, algunos traían los alimentos desde su casa; los que salían apresurados entraban al supermercado para comprar y así apoyar con su granito de arena.





