La lluvia cayó como bendición ayer a los residentes de Santa Ana, quienes temían que el fuego que se dio en un taller de ebanistería, ubicado en calle 17 no se extinguiera y amenazara sus hogares.
Pero con el agua y la acción rápida del personal del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, el incendio no pasó a mayores y solo se registraron algunas pérdidas materiales.





