Odiado por muchos, amado por otros, lo cierto es que el presentador de Suelta el Wichi, Franklyn Robinson, siempre va pa' arriba, como la espuma.
El "Marichuy", quien se crió en una barraca de Río Abajo en pleno riesgo social, contó a sus seguidores que los sueños se cumplen y no importa de dónde uno venga.
"Los sacrificios sí funcionan y sí valen la pena. Hoy lo vivo en carne propia", expresó Robinson en su cuenta de Instagram bajo la imagen en la que sale con un ostentoso auto que acaba de adquirir. ¡Qué fino!





