Cuando los primeros rayos del sol caen sobre el histórico y antiguo Parque de Santa Ana, no son las aves las primeras que llegan a dar voces del amanecer, sino los conocidos "abuelos" o adultos mayores que han hecho de sus bancas un hogar durante el día.
No van para alguna actividad formal, solo al parque; pero muchos visten de camisa y pantalón de tela, y sus zapatos de vestir, la costumbre es leer el periódico, comprarse un cigarrillo y hablar de todo lo noticioso del día.





