El príncipe Harry prefiere una boda sencilla con su novia, la actriz Meghan Markle, que una fastuosa celebración al estilo de la realeza británica.
En lugar de intercambiar votos en la abadía de Westminster, Harry se imagina casándose en un lugar más lejano, reveló una fuente a la revista US Weekly. La pareja lleva 13 meses de una feliz relación.





