Nunca es tarde cuando la dicha es buena y eso lo saben bien los pacientes con cáncer, quienes fueron agasajados ayer por el Día del Padre, que se celebró el 18 de junio.
La actividad se inició con un emotivo recorrido por las diferentes salas del Instituto Oncológico Nacional, llevando tamborito y alegría a los presentes.
En medio de ellos estaba el campesino Digno González, quien vive en un campo en Penonomé, provincia de Coclé.
Él viajó cinco horas hasta la ciudad de Panamá, junto a su esposa María Martínez, quien padece de cáncer de estómago, para verla sonreír.





