Solo basta con caminar unos cuantos mercados de la ciudad capital y otras provincias cercanas para ver que de modernos y salubres estos sitios no tienen nada, y es que, a pesar de que en el país existe el proyecto Mercados Nacionales de la Cadena de Frío, estos siguen en la misma situación que años atrás.
Legumbres y frutas colocadas en cubículos de tablas y metal oxidado son el pan de cada día en estos lugares, sin dejar de lado que los vendedores sobrepasan algunos límites del aseo personal, causando una mala impresión a los visitantes.





