Viven con el enemigo, y es que esto es lo que son los caserones condenados de Santa Ana, para quienes habitan en estas vetustas casas.
Prueba de su peligrosidad fue el desplome de una escalera en el caserón 1328, ubicado en la calle 15, allí dos mujeres resultaron con heridas de consideración.
El desplome tuvo lugar el pasado sábado, pero ya la escalera fue reparada por funcionarios de la junta comunal del corregimiento.





