Aunque hay en el ambiente arena del desierto del Sahara, en África, el país está protegido de este tipo de fenómeno.
Esto se debe a su posición geográfica más hacia el sur, que establece otro tipo de corrientes y movimiento de los vientos y la arena procedentes de este desierto.
La llegada del polvo del Sahara comienza en abril y mayo. La máxima ocurrencia de estas nubes aparece durante los meses del verano, explicó Felipe Alvarado, del departamento de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica Etesa.





