El jugador de voleibol ruso Alexandr Kimérov fue obligado a bajar del avión de la aerolínea Pobeda, el único operador de bajo coste de Rusia, porque sus 2.15 metros de estatura no le permitían colocar las piernas en el espacio correspondiente a su asiento.
Pese a las quejas de muchos pasajeros, que pidieron que se dejara al jugador sentarse en la salida de emergencia, el personal de abordo llamó a la policía para que sacaran al deportista del aparato.





