Los pocos clientes que a la 1:00 p.m. de ayer comían en un restaurante ubicado en Brisas del Golf no se imaginaban que su salud estaba en riesgo, pues en el lugar funcionarios de Salud encontraron productos vencidos y con malos olores.
Carnes de res y cerdo cocidas y luego congeladas, jamones vencidos y el aceite con el que se fritaban las papas más negro que la llanta de un carro, fueron algunas de las anomalías detectadas.





