Snapchat ha conseguido construir algo perdurable a partir de fotos que desaparecían casi instantáneamente.
La creciente red social para la generación del milenio ha cambiado mucho desde que su fundador Evan Spiegel abandonó la Universidad de Stanford en 2012, cuando apenas le faltaban tres clases para graduarse. Su objetivo entonces era crear una forma rápida para que la gente enviara fotos, videos y mensajes, todos los cuales desaparecerían apenas 10 segundos después de ser vistos.





