Lo suyo es el fútbol, pero no se extrañe si ve al papa Francisco luciendo una gorra de béisbol.
El pontífice, fanático del club de fútbol San Lorenzo de Buenos Aires, recibió ayer una gorra de los Cachorros de Chicago, que acaban de ganar el campeonato de béisbol de los Estados Unidos por primera vez en 108 años. Se la entregó el arzobispo de Chicago Blase Cupich, quien también le dio lo que parece una pelota firmada durante un encuentro en el Vaticano.





