A sus 80 años, Daniel Dorindo Cárdenas es un artista que no se deja. Tiene días de música, días de campo y días de viajes. ¡Mucha energía!
Algo que no puede fallar al iniciar su jornada es una taza de café y sus medicamentos para la presión.
Antes de llegar a este momento, siempre hay una plegaria al Creador, a Santa Librada y Santa Cecilia.
Durante el desayuno, al "Poste de Macano Negro" le encantan los huevos fritos, y si fueran hechos en fogón, serían mejor, pero sabe que por el uso de la estufa, ahumarse es cosa del pasado.





