Las políticas ambientales referentes a la conservación de los bosques podría ser una de las últimas alternativas que le queda al mundo entero y a Panamá para frenar las consecuencias del cambio climático.
Según la ministra de Ambiente, Mirei Endara, si no se hace nada, el calentamiento global se incrementaría a 4.0 grados Celsius y los países insulares como Panamá serían los primeros en sufrir hechos catastróficos.





