La que es bella es bella, y la que no pues que aplauda, qué finura la de Wendy Jaramillo, que no solo tenía ganas de operarse las nachitas desde hace rato, sino que lo hizo realidad.
Confesó que no se ha sentido bien, puesto que tiene que dormir durante siete días boca abajo, y a pesar de que hace seis años se realizó el aumento de senos, no por eso le molesta, pero sí el dolor en las caderas.
Dicho sea de paso, el procedimiento fue en los glúteos y el derrière, o sea que se redondeó las caderas.





