Una llamada por teléfono acabó con la tranquilidad que se respiraba el domingo en el hogar de la leyenda del béisbol panameño y miembro del Salón de la Fama de las Grandes Ligas, Rod Carew.
"Le dije: '¿Está seguro?'", fue lo que le respondió Carew a la directora de eventos especiales para las Grandes Ligas, Jacqueline Secaira-Cotto, quien fue la que le dio a conocer la noticia de que el martes, en el Juego de Estrellas en San Diego, recibiría un reconocimiento: el trofeo para el campeón de bateo de la Liga Americana llevaría su nombre.





