El tiroteo de la semana pasada en Orlando (Florida) ha atizado el debate sobre el control de armas en Estados Unidos, que hoy honra a las víctimas del ataque que un hombre blanco perpetró contra una histórica iglesia negra de Charleston (Carolina del Sur) justo hace hoy un año.
"Mientras Orlando guarda luto, Charleston recuerda...podemos mostrar cómo el amor vence al odio", dijo en el Congreso el senador de Carolina del Sur, el republicano Tim Scott, un día antes del aniversario de la muerte de nueve feligreses negros atacados por un hombre blanco por motivos raciales.





