Al referirse hacia una persona con discapacidad y queriendo no herir sus sentimientos, algunos individuos caen en el gran error de llamarlos con términos inapropiados.
A diario deben hacerle frente y escuchar denominaciones como "discapacitados, cieguitos, mancos, minusválidos, sordomudos, cojos, no videntes, locos", entre otras palabras que no le caen nada bien a alguien con discapacidad.





