Un gol de visitante y las milagrosas atajadas de Jan Oblak fueron suficientes para clasificar al Atlético de Madrid a la final de la Liga de Campeones.
El club de Diego Simeone perdió 2-1 en su visita a Bayern Munich, pero hizo valer el gol de visitante que marcó Antoine Griezmann y la victoria 1-0 en el duelo de ida la semana pasada en la capital española. El global terminó 2-2.
Oblak tuvo varias intervenciones de película, entre ellas el penal que atajó a Thomas Mueller en el primer tiempo, y otra en un remate desviado en los minutos finales.





