Al menos 65 personas murieron y más de 300 resultaron heridas ayer por la detonación de una bomba en un parque familiar en la ciudad de Lahore, en el este de Pakistán, informaron autoridades. Una facción paquistaní del Talibán se responsabilizó del atentado.
Ahsanullah Ahsan, vocero del grupo Jamaat-ul-Ahrar, dijo a The Associated Press que un atacante suicida atentó deliberadamente contra la comunidad cristiana.





