La pronta reacción de un grupo de vecinos de la barriada Cerlín, en La Arena de Chitré, impidió la tala de un enorme y centenario árbol de corotú, el que pretendían derribar para la construcción de un proyecto inmobiliario.
Los moradores denunciaron que el propietario del proyecto en construcción les informó que se trataba de una poda de ramas del árbol, sin embargo, fueron sorprendidos cuando uno de los trabajadores -sierra en mano- cortaba el tronco, y solo se detuvo por la protesta de los moradores.





