El Atlético de Madrid respondió con su firmeza habitual a las goleadas del Barcelona y el Real Madrid y resguardó el liderato con un triunfo muy importante ante el siempre difícil Celta en Balaídos (0-2), donde ni la lluvia ni el empuje del cuadro vigués frenaron su marcha.
Se jugó finalmente el encuentro después de estar en duda por el temporal que azotó Vigo en los días anteriores, y que incluso tuvo su continuidad durante el encuentro. Y el equipo del argentino Diego Pablo Simeone no falló





