Holanda perdió 2-3 ante la República Checa para culminar un batacazo histórico que dejará sin Eurocopa a una selección que participó en las siete ediciones anteriores y que logró ganar el torneo en 1988.
La Holanda de Danny Blind no tiene nada que ver con la Holanda de Louis Van Gaal que fue tercera en el Mundial de Brasil de hace un año. Es un espejismo de una selección brillante que parece agotada con una generación de futbolistas destinada a cerrar un ciclo brillante de forma errática.





