Las palomas que cautivan a los visitantes de la popular Avenida Central han pasado de ser admiradas a un problema, ya que han proliferado de manera descontrolada.
Los vendedores del área afirmaron que su salud ha sido afectada a causa de las excretas de las aves y piojos que caen de sus plumas.
Sofía Sánczhez, una de esas vendedoras, dijo que los compradores piensan dos veces antes de ir a La Peatonal, porque temen enfermarse al entrar en contacto con estos animales.





