Disfraz de improperios, más aún si les tocó la difícil tarea de ser el árbitro principal en un partido de béisbol. Insultos de alto calibre en el que les recuerdan hasta el cansancio al ser al que más aman sobre la tierra, que no es otra persona que la creadora de sus días.
16 dólares y los insultos
-
Elisinio gonzález g. /elisinio.gonzalez@epasa.com
- eagonzalezg





