Hace 50 años las tortugas gigantes de la isla Española, estuvieron al borde de la extinción, quedaban 15 individuos aislados unos de otros, casi sin acceso a su principal fuente de alimento, los cactus, por el cual debían competir con las cabras que las superaban en número y agilidad.
Los balleneros, piratas y cabras casi habían diezmado la especie.





