Consternación y dolor provocó la muerte de un niño de once años que tomó la decisión de quitarse la vida ahorcándose en uno de los cuartos de su residencia ubicada en Bique, distrito de Arraiján.
El hecho ocurrió la noche del Día de los Difuntos y, aunque se desconocen detalles, trascendió que el cadáver del menor fue encontrado por su abuelo de 71 años cuando entró a uno de los cuartos de la casa que compartía con otros familiares. El cuerpo inerte pendía de una soga que estaba atada a un tubo de PVC.





