Moradores que residen cerca de un lote baldío ubicado en plena vía José Agustín Arango, en el corregimiento de Juan Díaz, frente a la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, se quejan porque el monte ha crecido a una altura considerable, lo que ha convertido el lugar en un sitio favorable para que las culebras, mosquitos transmisores de enfermedades como el chikungunya y el dengue se multipliquen, lo que agrava aún más la situación.
Dicen que están preocupados porque los propietarios no limpian su terreno, lo que propicia lo anterior.





