Al parecer tocados por una varita mágica, los Reales y Gigantes dirimen una Serie Mundial entre dos equipos que se clasificaron a la postemporada como wildcards, que tienen la tendencia de definir sus juegos en los últimos innings y que no necesitan fabricar muchas carreras para ganar.
También están flechados con asombrosas rachas de triunfos, como si estuviesen vacunados para no perder en octubre.





