A pesar de que la empresa responsable del suministro de energía en Arraiján se comprometió a normalizar el servicio después de un apagón que también afectó a La Chorrera, la anomalía ha persistido y se ha agudizado.
Amílcar Cedeño, residente en Arraiján cabecera, dijo que su televisor dejó de funcionar desde al martes, luego de uno de los apagones, en tanto que el asiático Siomy Chung, dueño de un restaurante, revisaba el estado de su mercancía para determinar su estado.





