Franz Beckenbauer pidió ayer que el informe sobre posibles actos de corrupción en la asignación de las sedes para los mundiales de 2018 y 2022 se haga público, y agregó que él no recibió sobornos antes de esa votación.
La leyenda de la selección alemana y técnico campeón del mundo en 1990 salió del Comité Ejecutivo de la Fifa meses después de la votación de diciembre de 2010, en la que se designó a Rusia y Catar como organizadores de los mundiales de 2018 y 2022, respectivamente.





