Él es musulmán, ella hindú. Él es indio, ella paquistaní. Ella es una muchacha en edad escolar que recién empieza su vida, él es un anciano con décadas de experiencia.
A pesar de sus diferencias, Malala Yousafzai, de 17 años, y Kaliash Satyarthi, de 60, estarán ligados para siempre como ganadores del Premio Nobel de la Paz 2014, que recibieron por haber arriesgado sus vidas en defensa del derecho de los niños a una educación y a una existencia sin abusos. Su selección fue bien recibida en todos lados, su heroísmo, innegable.





