Luego de estar varios días desaparecida, el viernes en horas de la tarde, Amanda Bynes reapareció en un restaurante del aeropuerto de LAX, pero esta vez con un raro comportamiento.
La actriz tomaba un vuelo directo a Nueva York.
De acuerdo con un testigo, Amanda estaba sentada sola y con todo su maquillaje extendido sobre la mesa. Hablaba con ella misma y se ponía un montón de maquillaje. Se lo aplicaba una y otra vez, buscaba en su bolsa y hacía caras raras y sensuales, diciéndose para sí misma: Ok, se me ve muy bien, expresó la fuente.





