A pesar de su padecimiento, Odilka Ruiloba no pierde esa sonrisa que la ha caracterizado por años, que la hace una mujer jovial y carismática, así la describen sus excompañeros de su época colegial, que aún se mantienen en contacto con ella.
Guerrera la han llamado al verla luchar contra la esclerosis lateral amiotrófica (abreviadamente ELA), que es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular.
No le tengo miedo, pero la respeto, dice Odilka.





