Ataviado de forma casual, t-shirt de color negro y su gorra, Enrique Iglesias, apareció a las 11:30 p.m. en la mitad de un impresionante escenario, en el cual llamaban la atención las luces de colores.
El intérprete hizo delirar a sus fanáticos, en especial a las mujeres, algunas de las que no pararon de gritar durante todo el concierto que duró una hora con 45 minutos.





