Tanto personas como organismos de ayuda humanitaria distribuyen fórmulas lácteas sin ser conscientes del aumento del riesgo que esto supone para la salud y la supervivencia infantil.
La distribución indiscriminada de los sucedáneos de la leche materna pueden desalentar a las madres primerizas de dar de amamantar y debilitar las buenas prácticas de lactancia.
· El decimoquinto Índice de las Madres anual de Save the Children evalúa el bienestar de las madres y la infancia en 178 países.





